
La Justicia investiga si el violador que el domingo pasado abusó de una estudiante universitaria en un edificio del barrio de Recoleta e intentó hacer lo mismo con otra chica a la vuelta de ese inmueble cometió un tercer ataque sexual a metros de la comisaría 21a. del barrio de Palermo, hecho que también fue frustrado por la resistencia de la víctima.
La agencia de noticias Télam indicó que la fiscal de instrucción que investiga el caso, Cristina Caamaño, recibió el sumario policial de este tercer episodio ocurrido el mismo domingo, pero alrededor de las 11, en un edificio situado en Güemes al 3800, a pocos metros de la seccional 21a.
En este caso, el delincuente logró entrar en el palier del edificio, se abalanzó sobre la víctima con fines sexuales, pero la joven reaccionó a los gritos, un vecino salió a auxiliarla y el atacante huyó.
Fuentes policiales reconocieron que hubo una intervención policial por este hecho, debido al llamado de los vecinos que auxiliaron a la víctima, pero aclararon que al tratarse de un delito de instancia privada, la chica no quiso formular la denuncia.
Sin embargo, la fiscal Caamaño tiene planeado citarla como testigo en la causa para que, al menos, brinde una descripción del agresor con el fin de determinar si es el mismo que en horas de la tarde de ese domingo atacó a otras dos chicas en la zona, de las cuales sólo pudo concretar la violación en un caso.
El nuevo hecho sería, en realidad, el primero de los ataques cometidos por este violador, que aparentemente tendría como patrón acechar en cercanías de comisarías, ya que los ataques que se conocieron ayer ocurrieron a menos de 100 metros de la seccional 19a., en Recoleta.
Los investigadores creen que el domingo pasado el hombre acechó a varias víctimas interceptándolas en entradas de edificios y no paró hasta concretar una violación.
El primer ataque frustrado fue a las 11, en Güemes al 3800; el segundo, en Mansilla 2789, donde el agresor tampoco pudo violar a una chica de 20 años que se defendió y gritó al igual que la primera, y el tercero fue en Anchorena 1281, donde logró abusar sexualmente de una estudiante universitaria de 23 años.
La chica había ido a estudiar al departamento de una compañera y salió a comprar una gaseosa a un supermercado chino situado en Mansilla al 2800.
El engaño
Según las fuentes, cuando la joven regresaba fue interceptada en la puerta por un hombre que le mostró una llave, como si viviera en el edificio, por lo que ella lo dejó pasar y dentro del palier la amenazó con un cuchillo, que le colocó en la garganta, la llevó a las escaleras y entre el tercer y cuarto piso la violó.
La víctima declaró ayer en la Fiscalía de Instrucción N° 4 junto a personal especializado del Programa de Asistencia a la Víctima de la Policía Federal, según confiaron voceros judiciales.
Los investigadores enviaron a laboratorio las ropas de la víctima con el fin de intentar encontrar muestras de semen, cabellos u otros rastros con los que se pueda identificar al violador o, al menos, obtener su ADN para un futuro cotejo genético.
Fuente: Diario La Nación del 25 de noviembre de 2008